Pero ¿qué tipo de amor es el amor de Magdalena?

El amor todo lo puede; el amor se anima a todo; el amor no es solo libre y familiar, sino también osado y atrevido, pero veo que Magdalena permanece detrás, que no se atreve a alzar los ojos ni a mirar el rostro de Jesús, se siente afortunada solo de acercarse a sus pies. Veo que suspira y no habla, que llora y no se atreve a esperar consuelo.

Veo que lo da todo, que se entrega toda ella e incluso así no se atreve a pedir su gracia. Si es el amor el que te incita, Magdalena, ¿a qué le temes? Atrévete a todo, inténtalo todo. El amor no conoce límites, sus deseos son su regla; sus pasiones, su ley; sus excesos, su medida. Solo teme el temer; y su razón para poseer es la osadía de pretenderlo todo y la libertad de intentarlo todo.

  • Texto anónimo escrito en el siglo XVII.
  • Un sermón extraordinario, de una verdadera actualidad espiritual, que expresa un momento álgido de la mística francesa de ese siglo.
  • Tres siglos después, tras encontrar el texto en un anticuario de París y quedarse prendado de él, Rilke lo hace público.